quantum dots
La música es una de las pocas cosas sin las cuales me consideraría francamente fatuo. Puedo jactarme de que me gusta todo, desde las rancheras hasta el bossa nova, pasando por la ópera y el rock argentino. Sin embargo, lo que siempre preferiré son los proyectos con propuestas duras, heterogéneas y arriesgadas. Por desgracia, propuestas así son escasas; aunque muchas bandas intentan hacer alarde de un cosmopolitanismo barato, la mayor parte de ellas se quedan, precisamente, en baratijas.
Buscando hace poco en varias páginas de música alternativa, me encontré con una banda cuyo nombre llamó mi atención por la fuerza y la originalidad: los Quantum Dots, originarios de León, Guanajuato, mezcladores, decían, de las variadas influencias étnicas y tecnológicas de cada uno de sus integrantes. Ni siquiera intenté bajar una de sus canciones, ya que me pareció que, al final, sería otra bandita de garage mal conformada. Feliz coincidencia: en un viaje express que hice a la Ciudad de los Zapatos, me di el tiempo de entrar a un bar en donde una banda tocaba algo pegajoso. Después de cuatro rolas de pura sabrosura, pregunté a la mesera el nombre de la banda. Y oh sorpresa: los mismísimos Quantum Dots eran quienes me habían atrapado con su rocanrol. Por supuesto, compré una copia de su disco. Y, por supuesto, subí una pieza, que ahora les facilito a través de este link. Disfruten este track, de nombre "Souvenir". Y busquen más de los Quantum Dots en su bajador musical favorito. Sé lo que les digo...
